Algo en lo que siempre he creído es que nuestras percepciones son nuestras realidades, al final, de eso vivimos cada uno de nosotros, de nuestras percepciones que al final, por ser lo que vivimos, son LA realidad en la que nos movemos.
Recién me pasó algo que no sé todavía como tratar, que no sé todavía como poder sacar de mi realidad y qué no sé como corregir.
Yo con el tiempo y la experiencia (incluida la experiencia de muchos años de terapia) he aprendido a decir lo que siento, pienso y necesito, siempre desde un lugar de mucho respeto y aclarando que es MI PERCEPCIÓN, MI REALIDAD, MI VERDAD. La idea es no alienar nunca la percepción, realidad y verdad de nadie.
He tratado de ser siempre una persona que sabe escuchar y apoyar, una persona que sabe reconocer en los demás las virtudes antes de los defectos, yo me manejo pensando siempre en que le gente es buena y que es digna de confiar en ella. Eso lo aprendí cuando en terapias y leyendo mucho me di cuenta que mi escudo protector invulnerable que evitaba que me lastimaran, también evitaba que yo sintiera y que yo viviera. Una vez aprendido, pos decidí tirarlo y esa es la razón por la que ahora puedo sentir, puedo confiar y puedo amar.
La unión de éstos dos factores es lo que me ha guiado durante mi vida "adulta", sé como apoyar, sé como echar porras, y sé como brindarle un brazo a la gente, al mismo tiempo, sé como decir lo que necesito y lo que pienso.
Desde mi punto muy particular de vista, no veo en dónde estén contra puestas las dos cosas.
Ahora, ¿Qué es lo que estoy viviendo ahora en mi vida de pareja? bueno, me pasa lo siguiente (es lo que no sé como manejar), Mi esposita linda (ok, no estamos casados, pero vivimos juntos y el compromiso es el mismo con y sin papel) está teniendo una muy mala racha con su familia y con el trabajo, ello de alguna manera u otra se refleja en algunos problemas que hemos tenido en nuestra relación.
Ayer, I. (escribir esposita linda es muy largo) me rompió el corazón. En su vida profesional ha tenido muchos problemas y hasta ayer yo pensaba que la estaba apoyando en todo, más allá de cualquier cosa y situación por más que me doliera. Siempre echándole porras, animándola y apoyándola incluso para que tome un curso de coaching que promete ayudarla a salir de esa chamba que tanto le duele.
Pero me di cuenta que ella no piensa eso... Ayer me dijo que estaba aceptando "migajas" del estúpido de su jefe porque "él era el único que le echaba porras"...
... MMM... ¿Dónde carajos quedé yo? ¿Qué es eso, Síndrome de Estocolmo?
¿Lo más grave? Lamentablemente no es la primera vez que percibo que ella está "viviendo con el enemigo" han habido varias situaciones y cosas en el camino que me han llevado a sentir en repetidas ocasiones que ella no es feliz en absoluto a mi lado. ¿Y yo soy feliz? Si. La vida me ha enseñado a no estar en dónde no soy apreciado, en dónde no soy bien recibido y en donde no quiero estar. (soy divorciado de un matrimonio en el que no quería estar, y por ello sé que puedo salirme de algo en lo que no quiero estar).
No sé que hacer ni como manejarlo... Me siento entre la espada y la pared, porque resulta que cada vez que le digo algo que para mi es importante o que es algo que necesito, ella lo toma como una queja, como si ella estuviera cometiendo un error mortal y se castiga a sí misma por ello, castigándome de paso a mi de forma indirecta. Ayer, definitivamente me rompió el corazón...
Creo que lo largo de nuestra relación YO he sido el que más porras le he echado y siempre la he puesto por encima de todos y todo para apoyarla (con equilibrio, no con ceguera).
No puedo decirle nada por la delicada situación que está viviendo, pero a mi ¿quién me apoya y me apapacha con mi corazón roto? o ¿qué? ¿Los hombres no tenemos derecho a sentir, a llorar, a expresarnos?
Me siento sumamente triste y estoy tragándolo para poder apoyarla un poco más... ¿Lo feo? es que por todo lo que he descrito en éste texto, creo que ella ni lo va a sentir y se va a quedar con "las migajas" que el estúpido del jefe le da porque es el "único" que le ha echado porras.
Lo más triste es que no puedo quitarme de la cabeza que ella no está para nada feliz con nuestra relación y que me considera su enemigo... Que me considera alguien que la ataca cuando en realidad nunca lo he hecho (no hay que perder de vista que soy como cualquier persona, SÉ como hacerle daño a quien sea, pero ELIJO no hacerlo porque no está en mi naturaleza). Me mata sentir que ella está "durmiendo con el enemigo" y que ese enemigo resulté ser YO.
¿Porqué le puse "De Percepciones y Realidades..." como título a éste texto? Pues porque en su percepción, en su realidad y en su verdad, ella expresó lo que escribí... Eso quiere decir que realmente lo está sintiendo...
Creo que me entristece todavía más... ¿Es su realidad que soy su enemigo? ¿Es su verdad que no la apoyo? ¿Es su percepción que soy una persona que le hace daño en su vida?
Eso, sólo ella lo sabe...
Yo por ahora, sólo sé, que mi corazón está roto... Y que no tengo a nadie a quién contarlo... No tengo a nadie a quién llorarle... Porqué SI, también los hombres lloramos.
No soy perfecto, pero me cae que no soy un tipo malo, al contrario, creo que soy bueno... Ya iré el domingo a misa pa sacar allí lo que tenga atorado...
I mean no harm to no one...
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